Aracely Lara Contreras, una madre valiente: “Con una sonrisa se abren puertas”

  • Es una madre trabajadora que pavimentó su camino con esfuerzo y una clara convicción de sacar adelante a su familia. A pesar del cáncer que la afectó, mantiene una risa contagiosa, que ilumina a cada persona que habla con ella.

Por Macarena Agusto Ortiz

Camina por los pasillos del colegio con una sonrisa y saluda a todo el mundo con cariño, amabilidad y alegría; además, nunca pierde la oportunidad de reírse y de disfrutar intensamente de su trabajo y de su valiosa familia, a quienes tanto protege y ama. Cuando la invitamos a participar de esta entrevista, se emocionó hasta las lágrimas y expresó su felicidad con un fuerte abrazo y palabras de agradecimiento, que se dejaron sentir durante toda esta conversación.

Desde pequeña, Aracely Lara Contreras, asistente de la educación, atesoró con fotografías diferentes etapas de su infancia, especialmente aquellas que vivió con sus padres quienes, con su ejemplo de valentía, humildad y preocupación, siempre la inspiraron a perseguir sus sueños, entregándole amor, esperanza y fe, valores imprescindibles que guiaron firmemente su camino para ser la mujer virtuosa y perseverante que hoy es.

Con una taza de té y su mirada atenta a cada pregunta, Aracely describe que nació en Bulnes (Chillán), pero está avecindada en San Pedro de la Paz desde hace más de 14 años. Le encanta la comuna, sus áreas verdes y la suave brisa que por las tardes se siente en el sector donde ella vive. Mientras relata aquellos acontecimientos que marcaron su vida, mantiene una actitud de calma y certeza porque, a pesar de las adversidades, “todos los días debemos regalarle a la gente una sonrisa para que su jornada sea mucho mejor”, afirma.

Su esposo e hijos: el pilar fundamental para seguir adelante.

También cuenta que, para ella, el 33 es un número mágico, principalmente, por dos razones: fue la edad en que Cristo resucitó y, además, se casó a los 33 años de edad con Alex Ormeño, a quien ama profundamente y con quien tiene dos hijos: Franco (7) y Sofia (14), ambos alumnos del Colegio Amanecer San Carlos.

¿Qué significan sus hijos para usted?

(Silencio) Mis hijos son lo más importante para mí y gracias a ellos sigo avanzando y luchando en la vida. Ser madre es algo que alegra el corazón por completo, desde el primer día en que nuestros hijos llegan a este mundo. Además, Franco y Sofía aprecian cada palabra y hasta el más mínimo detalle. Por eso, es importante que nuestros hijos aprendan de pequeños a valorar que el papá y la mamá trabajan para darles un mejor futuro.

Junto a sus padres: Javier Lara y Olegaria Contreras.

¿Cuántos años lleva en el colegio?

Llegué al Colegio Amanecer San Carlos el año 2010, cuando recién inicia su funcionamiento. En ese entonces, recuerdo que tuvimos que trabajar y hacer de todo: armar el inmobiliario, raspar el piso, ordenar las salas, pero dejamos el colegio hermoso.

¿En qué consiste su trabajo diario?

Principalmente, mi trabajo en el colegio consiste en mantener limpio el establecimiento, por ejemplo, realizar labores de aseo y limpieza en oficinas, patios, comedores y baños.

 

Se nota que usted ama su trabajo y disfruta estar aquí…

Uno tiene que realizar su trabajo entregando siempre lo mejor de uno con mucho cariño y preocupación; además, el colegio y los estudiantes son muy importantes para mí. De hecho, cuando era pequeña, quería ser parvularia para trabajar con los niños en la sala… mi esposo siempre me dice que tengo esa vocación, porque en la casa realizo actividades creativas y le ayudo a mis hijos en sus tareas (ríe).

 

¿Por qué para usted es importante el Colegio Amanecer San Carlos?

(Silencio) El colegio es como una segunda familia para mí. En este lugar hay profesores que siempre me demuestran cariño y preocupación; por lo tanto, el colegio es una familia más. También he descubierto a gente maravillosa; entre ellas, las personas que estuvieron, las que están y las que han llegado, han sido importantes en mi vida. En definitiva, Dios siempre ha puesto gente buena en mi camino.

El momento más difícil de su vida

Su alegría y la manera de afrontar la vida se ha forjado a través de momentos difíciles que aún la mantienen en pie y con un corazón totalmente agradecido. En este punto del relato, confiesa que vivió días de angustia por un cáncer de mama que afectó su salud en el año 2019, situación que naturalmente la inquietó a ella y a toda su familia.

Sin embargo, a pesar de esta noticia tan devastadora, durante este período continuó trabajando en el colegio con un espíritu inquebrantable y una fuerza de voluntad que emociona. Con sus ojos llorosos, agradece enormemente el apoyo que recibió en su querida comunidad educativa durante todo este proceso de dolor y angustia, que hoy recuerda como si fuese ayer. “En ese tiempo se me cayó todo mi cabello…pasé todo mi proceso en el colegio, donde recibí el apoyo y el cariño que en ese minuto necesitaba; además, venir al colegio y distraerme, realmente fue una vitamina de energías”.

¿Cómo va con su tratamiento?

El año pasado me hice los exámenes y me dijeron que se ve todo bien. No hay restos de nada, aunque estoy con un medicamento de por vida, pero me siento bien y recuperada.

Sus padres la acompañaron en uno de los momentos más felices de su vida.

Usted es una mujer cercana, cariñosa y preocupada por los demás. ¿Por qué es importante expresar con hechos las emociones?

Siempre he sido agradecida de las personas. Todos los días debemos regalarle a la gente una sonrisa para que su jornada sea mucho mejor. Quizá en la vida uno puede tener muchos problemas, pero es importante llegar a un trabajo con alegría y saludar con amabilidad, porque lo que uno da recibe; en definitiva, hay más alegría en dar que en recibir. En ese sentido, agradezco a mis padres que me hayan formado de esa manera, porque estoy convencida de que con una sonrisa se abren puertas.

¿Qué es lo que más le inspira en la vida?

(Silencio) Lo que más me inspira en la vida es poder ver a mis hijos profesionales y que ellos sean felices.

¿Cómo se manifiesta el cariño de los alumnos y alumnas del colegio?

Los niños del colegio son súper cariñosos; por ejemplo, cuando me ven en el patio, corren a saludarme y me dicen: “¡Hola, tía!, ¿cómo está?”. Los más pequeñitos también, cuando me ven en el pasillo, siempre me regalan una sonrisa y algunos en el recreo me dicen: “La mamá de Franco” y corren a saludarme con un abrazo. También, cuando están comiendo algo y abren su bolsito para ofrecer una galletita. En definitiva, uno tiene que entregarles ese cariño a los niños para que se sientan protegidos e importantes.

En los pasillos de su querido colegio.

Se emociona al hablar de los estudiantes del colegio…

Sí, y eso se demuestra también en la calle o en el supermercado con los exalumnos del colegio; de hecho, me he encontrado con varios de ellos que aún me dicen: “Tía, la quiero mucho”. Eso es muy gratificante.

¿Alguna anécdota que contar en su trabajo?

–Cuando entro a una sala siempre me acuerdo de los muebles blancos que están al fondo, porque los niños guardaban las bolsas de colación en ese espacio. Un día uno de los estudiantes se escondió en uno de esos muebles para hacer una broma. El tema es que viene otro alumno y me dice: “Tía, venga, porque encontramos un ratón en una sala” y le dije que no iba a ir, porque le tengo terror a los ratones (ríe).

Claro, uno de los ratones había quedado escondido en el cajón. Fuimos a mirar y el ratón salta… casi me mata con el susto (ríe).

¿Tiene algún sueño por cumplir?

–Creo que Dios me ha premiado con el esposo que tengo, con mis hijos y mis padres, porque son unos padres maravillosos para mí (silencio). Nunca había pensado en un sueño por cumplir (silencio).  Quizá como mamá… poder ver a mis hijos profesionales y que puedan defenderse en la vida.

En el campo de su abuelo Lorenzo, en San Miguel de Diguillín (Región de Ñuble).

¿Cómo se ha sentido en el colegio durante este 2021?

–Que al colegio haya llegado la rectora, una como mujer se siente más protegida y querida, y no solo nosotras, sino que todos se sienten importantes, porque ella a cada uno le ha dado un espacio. En ese sentido, la rectora ha sido muy amable, no solo conmigo, sino con mis compañeras también; además, desde muy temprano está en la puerta del colegio para darnos la bienvenida y desearnos un gran día.

–¿Podría enviar un saludo a todas las madres en este día tan especial?

Un saludo para todas las mamitas (silencio). Dios es el creador de nuestras vidas y él siempre cuidará de cada una de ustedes. También, mucha fuerza para que todos los días se levanten luchando por sus hijos y por ustedes. Que disfruten cada momento y que sean perseverantes en la vida. Y a mis colegas, un afectuoso saludo para ellas, espero haberlas representado con un granito de arena.

Con esta significativa entrevista, saludamos a todas las madres del mundo, especialmente a quienes forman parte de nuestra gran comunidad educativa del Colegio Amanecer San Carlos. 

Porque ustedes son ejemplo de virtud y fortaleza, que encierra en su esencia el amor.  Por todo ello, y mucho más, vaya nuestro sincero homenaje, deseando que puedan compartir una alegre jornada junto a los suyos.
 
¡Muchas felicidades!